El exprimidor y la manzana

Nos gusta el diseño industrial, o mejor dicho, nos gustan los diseñadores, personas con la rara capacidad de crear objetos útiles y sencillos para quien los maneja y dotados de un atractivo intemporal. Donde vivimos ahora se conserva un veterano exprimidor Braun Citromatic 2. Lo diseñó Ludwig Littman en 1982 y se fabricó en España. Fue mucho antes de que la marca de origen alemán fuera comprada por la multinacional Procter & Gamble y esta decidiera cerrar su filial española en 2006 y dejara en la calle a 700 trabajadores. A pesar de que Braun España era rentable y funcionaba a pleno rendimiento, el margen de beneficios era mucho mayor si se trasladaba la producción a China o Europa del Este.

El Citromatic 2, modelo MPZ 4, está a punto de dejar de ser un aparato viejuno para convertirse en un objeto vintage, pero mantiene una cierta modernidad. No tiene selector de pulpa, gira en un solo sentido y el depósito es pequeño, pero es sólido, incluso pesado, las piezas encajan a la perfección y, sobre todo, lleva casi treinta años cumpliendo con su cometido, sin fallos ni averías. Está claro que su obsolescencia no estaba programada y que Littman hizo bien su trabajo. Su jefe no esperaba menos de él. Dieter Rams fue el responsable del diseño de los artículos que Braun Gmbh lanzó al mercado desde mediados de los años cincuenta hasta 1995. Su estilo elegante, estilizado y minimalista se percibe en decenas de productos, desde equipos musicales hasta encendedores. Muchos de ellos forman parte de la colección de arquitectura y diseño del MoMA, aunque entre ellos no figura ni el Citromatic 2 ni su ilustre antecesor, el exprimidor MPZ 2, que obtuvo el premio Delta de diseño industrial en 1970 y cuya autoría corresponde a Dieter Rams y al catalán Gabriel Lluelles, que falleció el pasado 2 de diciembre a la edad de 89 años.

Gabriel Lluelles Rabadà ocupa un lugar de honor en la historia del diseño español, pues él inventó en 1959 la batidora de brazo, la popular Minipimer, y diseñó innumerables electrodomésticos para Braun y posteriormente para Taurus. En una entrevista concedida en 2008, cuando una exposición rescató sus creaciones del anonimato, Lluelles explicaba que a él le interesaba crear aparatos "útiles, seguros al manejarlos, funcionales y, sobre todo, fáciles de limpiar". Sus diseños son sencillos y quizá menos reconocibles que los de Rams, y por eso su huella es menos perceptible.

Si uno mira con un poco de atención los equipos musicales que proyectó Rams, rabiosamente modernos en los años sesenta y aún hoy, con sus líneas puras y esquinas redondeadas, de plástico blanco o aluminio pulido, inmediatamente detecta un aire de familia. Más aún si compara al altavoz LE1, diseñado por Rams en 1960, con un ordenador iMac de aluminio, por ejemplo. Y es que Jonathan Ive, vicepresidente de Apple y responsable desde 1997 del diseño de sus ordenadores portátiles y de sobremesa, y del iPod y el iPhone, nunca ha ocultado su admiración por Dieter Rams, cuyos diez mandamientos para lograr un buen diseño deben de estar grabados en piedra en la sede de Cupertino. En cualquier caso, los fans de la marca de la manzana deberían tener un recuerdo para Dieter Rams cada vez que acaricien embelesados su iPad. Y otro para Gabriel Lluelles cuando hagan mayonesa. 

Imagen procedente de The Architects Newspaper
Imagen procedente de The Architects Newspaper

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